Liderazgo compasivo: 4 formas de impulsar el éxito de tu equipo

Me pediste que aprenda a ser eficaz… me dijiste que no sé trabajar en equipo… me llamaste la atención por llegar tarde a la oficina cuando la noche anterior me quedé trabajando en el proyecto que pedías con urgencia…voy algunos años trabajando contigo y mejor no sigo porque la lista de críticas que me has hecho ha sido muy larga. Decidiste enviarme a muchos cursos para “aprender a ser mejor profesional” fueron tus palabras… Y aprendí… en verdad que aprendí!; y, cada vez que llegaba a la oficina a aplicar con entusiasmo lo aprendido me desanimaste. Cómo podía trabajar en equipo si no tomabas en cuenta mis opiniones; si controlabas hasta la hora exacta de entrada al trabajo y valorabas más eso que mis resultados. Yo te hice caso y fui a muchos programas a capacitarme, ahora te pregunto ¿cuántas veces te interesó capacitarte para aprender a ser mejor jefe para mi?

Este es un extracto de la carta que Marta le entregó a su jefe el mismo día que renunciaba.

Un líder compasivo es lo opuesto a un jefe autoritario; es opuesto a la indiferencia, al sometimiento. Este tipo de liderazgo está basado en la empatía, en la comprensión y en la capacidad de conectar con cada persona para que pueda dar lo mejor de sí misma.
¡Este es el líder que sabe inspirar de verdad!

La compasión deriva de dos palabras: “sufrir” y “con”. Es permitirse compartir las preocupaciones cotidianas y conectar con sus realidades emocionales. Un líder compasivo orienta a su equipo pero también aprende de él. Para ensayar la compasión en tu gestión laboral puedes empezar por:

1. Conocer profundamente a tu equipo:
Busca que les apasiona, que les motiva, que les impulsa. Realiza acercamientos individuales que te permitan tener respuesta a estas inquietudes. También te sugiero emplear la disciplina derivada de la fisionomía llamada Morfopsicología, la cual te permite conocer la personalidad de cada miembro de tu equipo a través de las características faciales que ha construido por epigenética (su genética y el entorno en el que ha crecido).

2. Destruye barreras:
Comunícate con autenticidad. Sé amable y generoso. Empieza por ti antes de pedírselo a tu equipo. Destruir barreras también implica involucrarte con tu equipo a tal punto que tengas claro las tareas que detestan así como aquellas que les hace sentirse satisfechos con su trabajo. 

3. Inspira a través de los valores:
Un líder compasivo enseña a su gente a cambiar la perspectiva y lo inspira para continuar cada día con energías renovadas. Los valores te sirven para enfocar su estrategia de liderazgo. Esfuérzate por darles a los miembros de tu equipo la oportunidad de identificar sus propias pasiones y trabajar por ellas. Concéntrate en las fortalezas de tu gente antes que en sus debilidades. Pon esas fortalezas al servicio de todas las personas de la empresa. Es más fácil motivar a un equipo a lograr resultados si les recuerdas lo que saben hacer bien antes que lo imperfecto.

4. Entrena para ser un líder coach:
El líder coach es aquel que le ayuda a su colaborador a encontrar las respuestas por sí mismo y en su interior. Para esto puedes ensañar la manera en la que te comunicas. Puedes empezar por plantear preguntas abiertas y concisas, tales como: ¿Qué te hizo actuar así?, ¿Cuál es la solución que tú planteas?, ¿Cómo vas a resolverlo?. Si te das cuenta estas preguntas empiezan por “qué”, “cómo” y “cual”. Se llaman preguntas poderosas porque hacen que las personas se centren en el presente y lleven a cabo una acción.

Para convertirte en un líder compasivo y también en un líder coach, vas a tener que entrenarte. Toma la decisión y empieza ahora. Más información aquí <<<<

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